Frente a la gran magnitud del apagón, el gobierno chileno, liderado por el presidente Gabriel Boric, decidió convocar una reunión urgente del Comité de Gestión de Riesgo de Desastres (COGRID). Este organismo es el encargado de supervisar y gestionar el servicio eléctrico en el país. A través de un comunicado difundido en la cuenta de X del Ministerio del Interior, se informó que el COGRID implementaría acciones para enfrentar la emergencia y restablecer el suministro eléctrico en las áreas afectadas.
La situación generó una gran preocupación entre los ciudadanos, ya que además de la paralización del transporte y los servicios públicos, intentaban desplazarse por calles y avenidas sin semáforos. La policía de tránsito se desplegó en las principales vías para tratar de regular el tráfico, aunque las autoridades señalaron que el número de efectivos disponibles no era suficiente para cubrir toda la ciudad debido a la magnitud del problema.
El apagón fue tan significativo que comenzaron a circular especulaciones sobre si el corte de electricidad también había afectado a países vecinos. En algunos sectores de la población surgió la duda de si la interrupción era de alcance regional, lo que llevó a muchas personas a preguntar si en Argentina también se estaba experimentando un corte similar. Sin embargo, las autoridades aseguraron que el problema se limitaba a Chile y no había evidencia de fallas en el suministro eléctrico en otras naciones.